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Ante los crecientes reportes de operativos migratorios puerta a puerta, muchas trabajadoras del hogar inmigrantes y sus empleadores enfrentan una pregunta urgente: ¿qué hacer si los agentes llegan al lugar de trabajo?

Todas las personas en Estados Unidos tienen derechos constitucionales ante una detención, sin importar su estatus migratorio. Esto incluye el derecho a guardar silencio, no responder preguntas, no firmar documentos y pedir un abogado, según varias guías de defensa migratoria como el Manual de Defensa contra la Deportación de la organización Se Hace Camino y la guía de Conozca sus Derechos del Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes (NIJC por sus siglas en inglés).

Qué hacer si ICE toca la puerta de su trabajo

Organizaciones recomiendan  que si los agentes llegan a la casa donde está trabajando o más importante es no abrir la puerta. Abrirla puede interpretarse como consentimiento para que entren, incluso si no tienen una orden válida.

Tanto Se Hace Camino como el NIJC coinciden en que generalmente los agentes solo pueden ingresar si presentan una orden firmada por un juez. Por eso recomiendan pedir que el documento sea mostrado por una ventana o deslizado por debajo de la puerta para verificar si es una orden judicial válida y no una orden administrativa de ICE, que no autoriza la entrada sin consentimiento.

Durante ese intercambio, las trabajadoras del hogar, independientemente de su estatus migratorio, no están obligadas a responder preguntas y pueden ejercer su derecho a guardar silencio y pedir un abogado. 

Ambas organizaciones advierten que cualquier información que se comparta puede ser utilizada en su contra en un proceso migratorio. También recomiendan no firmar documentos sin asesoría legal, ya que podría renunciar a sus derechos sin saberlo.

¿Cómo reconocer una orden válida?

Una de las principales diferencias que subrayan expertos es el tipo de orden que presentan los agentes.

Una orden judicial, firmada por un juez, sí permite la entrada a la vivienda. En cambio, las órdenes administrativas de ICE, emitidas por la propia agencia, no autorizan el ingreso sin consentimiento del ocupante. Estos documentos pueden parecer oficiales, pero no tienen el mismo peso legal, según Se Hace Camino.

Sin embargo es importante saber que desde el 2025 una política interna de esta agencia federal ha generado controversia al plantear que agentes podrían ingresar a hogares con órdenes administrativas, algo que está siendo cuestionado en tribunales.

Por eso, verificar la firma judicial es un paso clave antes de tomar cualquier decisión.

El rol del empleador dentro de la casa

La organización Hand in Hand, la Red de Empleadores de Trabajadoras en el hogar, señala que de igual manera, los empleadores no están obligados a permitir la entrada de ICE sin una orden judicial firmada por un juez y recomienda que sean ellos quienes interactúen con los agentes, no las trabajadoras.

“Para muchos empleadores, esto no se trata solo de conocer las reglas, sino de reconocer la responsabilidad que tienen sobre un espacio privado donde otra persona está trabajando. En esos momentos, la forma en que respondan puede impactar directamente la seguridad de la trabajadora”, dijo a La Alianza Erica Sklar, organizadora nacional principal de Hand in Hand.

Apoyar a trabajadoras del hogar inmigrantes implica informarse sobre derechos, compartir recursos y ayudar a crear planes de seguridad, según las guías de Hand in Hand. También recomiendan mantener comunicación abierta y no presionar a las trabajadoras a hablar sobre su estatus migratorio.

Ese apoyo puede extenderse a acciones concretas, como ajustar las rutinas para reducir la exposición, por ejemplo, evitando salidas innecesarias a espacios públicos o reorganizando tareas como compras o la recogida de niños, ofrecer transporte o cubrir traslados si la trabajadora prefiere evitar el transporte público,

Los empleadores también pueden brindar tiempo libre pagado cuando haya operativos de ICE en la zona o cuando no se sienta segura saliendo de casa, y mantener condiciones laborales justas, con descansos adecuados, comunicación clara y estabilidad, según recomienda Hand in Hand.

Prepararse antes de que pase

Tanto el NIJC como Hand in Hand coinciden en la importancia de tener un plan antes de que ocurra una emergencia. Esto incluye identificar contactos de confianza, memorizar números importantes y establecer quién puede encargarse de hijos u otras responsabilidades en caso de una detención.

También recomiendan dejar autorizaciones por escrito para decisiones médicas o legales y compartir información sobre herramientas como el localizador de detenidos de ICE.

Hand in Hand sugiere además que empleadores y trabajadoras desarrollen juntos estos planes y lo practiquen juntos, como una forma de apoyo y prevención dentro del hogar.

También recomiendan que los empleadores se informen activamente sobre los derechos de las personas inmigrantes, por ejemplo asistiendo a capacitaciones locales o talleres organizados por grupos de defensa, para entender mejor cómo actuar y convertirse en un recurso para las trabajadoras en sus hogares.

Mantener la calma y conocer sus derechos

En un encuentro con ICE, hay situaciones que pueden aumentar el riesgo, como abrir la puerta sin verificar una orden, dar información innecesaria o firmar documentos sin entenderlos, según expertos en derecho migratorio, quienes coinciden en que mantener la calma y ejercer sus derechos es la mejor forma de protegerse.

Nota: Este artículo no pretende brindar asesoría legal. Se recomienda contar con la asesoría legal de un profesional del derecho.

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