El estado de Nueva York aprobó una nueva ley que impacta a las trabajadoras del hogar. La norma exige a los empleadores otorgar 32 horas adicionales de licencia no remunerada a los trabajadores desde el primer día de empleo.
El cambio, vigente desde febrero de 2026, forma parte de una ampliación de la Ley de Tiempo Seguro y por Enfermedad de la ciudad y aplica a la mayoría de empleados, incluidas las trabajadoras del hogar.
Esta nueva medida busca garantizar que los trabajadores puedan atender necesidades personales, familiares o de emergencia sin perder su empleo, especialmente en sectores donde faltar al trabajo puede implicar consecuencias inmediatas, como el trabajo del hogar.
¿Qué cambia con la nueva ley?
La ley establece que los empleadores deben ofrecer 32 horas adicionales de tiempo libre protegido no remunerado al inicio del empleo y al comienzo de cada año calendario. Este tiempo se suma a las 40 o 56 horas de licencia remunerada ya existentes.
A diferencia de otras licencias que se acumulan con el tiempo trabajado, estas horas están disponibles desde el primer día de trabajo. Esto significa que un empleado puede utilizarlas inmediatamente ante una necesidad urgente.
Además, la normativa garantiza que los trabajadores no pueden ser sancionados por usar este beneficio, incluso si ya agotaron sus días de licencia remunerada. Tampoco están obligados a revelar detalles específicos sobre el motivo de su ausencia en la mayoría de los casos, según la nueva ley.
El alcalde Zohran Mamdani señaló que la medida busca evitar que los trabajadores tengan que elegir entre su empleo y sus responsabilidades personales. La ciudad también anunció nuevas estrategias para garantizar el cumplimiento de la ley.
¿Para qué se puede usar el tiempo libre protegido?
La ampliación incorpora nuevas razones autorizadas para utilizar este tiempo. Entre ellas se incluyen:
- Cuidar a un hijo, familiar o una persona dependiente, incluyendo cuando hay interrupciones en los servicios de cuidado infantil.
- Asistir a audiencias o trámites relacionados con vivienda o beneficios públicos.
- Permanecer en casa durante emergencias o desastres públicos, como tormentas o cortes de energía.
- Atender situaciones relacionadas con violencia en el lugar de trabajo.
También se mantienen vigentes otras situaciones previamente establecidas, como atención médica propia o de familiares, así como situaciones relacionadas con violencia doméstica.
¿Cómo se aplicará la ley?
El Departamento de Protección del Consumidor y del Trabajador (DCWP, por sus siglas en inglés) anunció que advertirá a más de 56.000 empleadores en la ciudad sobre lo que ocurrirá si se incumple la nueva ley.
Como parte de una nueva estrategia basada en datos, las autoridades podrán identificar empresas con tasas bajas de uso de licencias, lo que podría indicar restricciones indebidas. En esos casos, el DCWP puede iniciar investigaciones y acciones legales.
Las sanciones incluyen compensación económica para los trabajadores afectados y multas a las empresas, que pueden escalar dependiendo del número de empleados y la duración de la infracción.
Además, los empleadores deben cumplir con nuevas obligaciones administrativas, como:
- Informar por escrito a los trabajadores sobre sus derechos
- Actualizar sus políticas internas de licencia
- Incluir en cada pago el saldo de tiempo disponible
¿Qué impacto puede tener en las trabajadoras del hogar?
La organización comunitaria Carroll Gardens Association, que agrupa a niñeras de toda la ciudad, dijo a La Alianza que el efecto de esta medida dependerá de su implementación.
Su director ejecutivo, Ben Fuller-Googins, indicó que la expansión de horas de licencia representa un avance, pero que su implementación puede ser un desafío en el sector del trabajo del hogar.
“Cada vez se aprueban más leyes progresistas y favorables para los trabajadores. Pero, como sabe cualquiera que organiza en el sector del trabajo del hogar, la educación y la implementación son muy distintas y representan un desafío frente a otros sectores. Quiero creer que esto tendrá un impacto real en las trabajadoras del hogar, pero, según nuestra experiencia con la aplicación y el cumplimiento de otras leyes, habrá muchos desafíos en el camino”, dijo.
Fuller-Googins explicó que muchas trabajadoras deben decidir entre cuidar de sus familias o asistir al trabajo, especialmente en empleos donde no existe reemplazo inmediato o donde la ausencia puede afectar directamente la relación laboral.
También señaló que el acceso a estos beneficios depende en gran medida de que los empleadores conozcan la ley y estén dispuestos a aplicarla. En el trabajo del hogar, muchas veces no existen departamentos de recursos humanos ni estructuras formales que faciliten ese proceso.
Las negociaciones se hacen de forma individual entre empleador y trabajadora, lo que limita la posibilidad de una negociación colectiva y dificulta que las trabajadoras ejerzan sus derechos sin riesgo.
“El problema es que el peso de iniciar la conversación recae en la trabajadora y eso implica dinámicas de poder y temor a represalias”, agregó.
Organizaciones como esta continúan enfocadas en la aplicación de leyes existentes, ya que reportan incumplimientos frecuentes de derechos básicos establecidos desde hace más de una década, aseguró Fuller-Googins.



