¿Sabía que con una tarjeta de biblioteca podría entrar gratis a un museo, tomar clases de inglés e incluso pedir prestada una máquina de coser?
Muchas personas siguen pensando que las bibliotecas solo sirven para leer libros. Pero hoy en día, a través de estos espacios se distribuyen recursos gratuitos de gran utilidad para las familias.
Además de prestar libros, en las bibliotecas pueden ayudarle a buscar trabajo, acceder a internet, encontrar actividades para sus hijos e incluso ahorrar dinero en entretenimiento.
Un informe del 2023 sobre el papel de las bibliotecas públicas en el acceso a la tecnología y la inclusión digital señala que:
- El 95.3% ofrece capacitación en habilidades digitales.
- El 95% ofrece libros electrónicos o audiolibros.
- El 46.9% presta dispositivos de conexión inalámbrica a internet.
- Cerca del 40% cuenta con espacios de creación (makerspaces).
- Casi un tercio cuenta con programas de orientación digital.
Mucho más que un lugar para pedir libros
Aunque el recurso más usado siguen siendo los libros, con una tarjeta de biblioteca, muchas personas pueden descargar gratuitamente libros electrónicos y audiolibros desde aplicaciones como Libby o Hoopla, siempre y cuando su biblioteca tenga un convenio con estos servicios.
Es una buena opción para quienes pasan mucho tiempo conduciendo o trabajando y prefieren escuchar un libro o un podcast mientras realizan otras actividades.
Computadoras, internet y apoyo para desenvolverse en el mundo digital
En muchas bibliotecas encontrará computadoras con acceso a internet y Wi-Fi gratuito. Algunas también ofrecen impresiones, escáneres o fax, aunque estos servicios pueden tener un costo bajo dependiendo de cada biblioteca. La Biblioteca Pública de Denver, por ejemplo, ofrece estos servicios en todas sus sucursales.
Además, es común encontrar talleres para aprender habilidades digitales básicas, desde crear una cuenta de correo electrónico hasta usar programas de oficina o hacer trámites en línea.
Un aliado para quienes quieren aprender inglés
Dependiendo de su ciudad, podrá encontrar clases de inglés, grupos de conversación o materiales para estudiar por su cuenta.
Algunas bibliotecas también colaboran con organizaciones comunitarias que ofrecen preparación para el examen de ciudadanía o talleres sobre cómo acceder a diferentes recursos locales.
Algunas bibliotecas ofrecen tutorías individuales gratuitas
Además de clases y talleres, algunas bibliotecas ofrecen tutorías gratuitas e individuales para adultos. Estos programas están dirigidos a personas que quieren mejorar sus habilidades de lectura, escritura, matemáticas básicas o inglés, pero prefieren aprender a su propio ritmo con la ayuda de un tutor.
Por ejemplo, la Biblioteca Pública de Sacramento, en California, conecta a los estudiantes con voluntarios capacitados que trabajan de manera personalizada para ayudarlos a alcanzar sus metas, ya sea leer con mayor facilidad, escribir mejor o desenvolverse con más confianza en inglés.
Este tipo de programas no está disponible en todas las bibliotecas, pero cada vez son más los sistemas que ofrecen tutorías presenciales o en línea. Si quiere mejorar alguna habilidad, vale la pena preguntar si su biblioteca cuenta con un programa similar o puede referirla a uno en su comunidad.
Un lugar donde sus hijos también pueden aprender
Horas del cuento, clubes de lectura, manualidades, actividades de verano y espacios para hacer tareas forman parte de la programación de muchas bibliotecas públicas.
Para muchas familias, estas actividades representan una forma de acceder gratuitamente a espacios educativos y recreativos. Además, pueden ayudar a que los niños desarrollen el gusto por la lectura, practiquen el inglés en un ambiente cotidiano y convivan con otros niños de su comunidad.
Préstamo de objetos, herramientas y hasta semillas
Numerosas bibliotecas del país prestan computadoras portátiles y dispositivos de conexión inalámbrica a internet conocidos como hotspots, para que las personas puedan conectarse desde su casa u otro lugar sin acceso a internet. También es posible acceder a instrumentos musicales, juegos de mesa o herramientas.
En la Biblioteca Pública de Nueva York, por ejemplo, existen kits educativos y otros materiales que pueden llevarse prestados para aprender nuevas habilidades.
La Biblioteca Pública de Sacramento, presta desde herramientas para el hogar y el jardín hasta instrumentos musicales, equipos de fotografía y máquinas de coser, entre cientos de otros objetos, a través de su programa Biblioteca de Cosas (Library of Things).
La Biblioteca Pública del Condado de Pima, en Arizona, ofrece semillas para que las personas cultiven sus propios huertos.
No todas las bibliotecas ofrecen los mismos objetos, pero cada vez son más las que crean este tipo de colecciones para responder a las necesidades de su comunidad.
Puede ahorrar en entretenimiento
Las bibliotecas también pueden ser una puerta para conocer la ciudad donde vive. Algunas ofrecen acceso gratuito a museos, jardines botánicos y otros espacios culturales.
Por ejemplo, el programa Pase Cultural (Culture Pass), disponible en varias bibliotecas de Nueva York, permite reservar entradas gratuitas para museos, jardines botánicos y otras instituciones culturales participantes.
Si tiene hijos o busca actividades para el fin de semana, vale la pena preguntar si su biblioteca ofrece un programa similar.
¿Necesita ser ciudadano o hablar inglés?
En la mayoría de los casos, no es necesario ser ciudadano estadounidense ni demostrar un estatus migratorio específico para entrar a una biblioteca pública o solicitar una tarjeta, siempre que cumpla con los requisitos de residencia establecidos por ese sistema de bibliotecas.
Además, muchas bibliotecas cuentan con colecciones de libros en español y tienen personal bilingüe o acceso a servicios de interpretación.
¿Cómo obtener una tarjeta?
No existe una regla única para todo el país, ya que cada sistema de bibliotecas establece sus propios requisitos.
En la mayoría de los casos, la tarjeta es gratuita para quienes viven, trabajan o estudian en el área de servicio de esa biblioteca.
Generalmente le pedirán una identificación y un comprobante de domicilio. Si no tiene licencia de conducir, pregunte qué otros documentos aceptan. Muchas bibliotecas reciben pasaportes, identificaciones municipales u otras formas de identificación, aunque los requisitos cambian según la ciudad.
Sin embargo es importante saber que no necesita una tarjeta para entrar a una biblioteca. En muchas puede leer, asistir a actividades, usar algunos espacios o pedir información sin registrarse.
Si quiere saber qué recursos están disponibles en su comunidad, visite la biblioteca pública más cercana y pregunte al personal qué programas o servicios ofrecen. También puede buscar en Google «bibliotecas cerca de mí» o escribir el nombre de su ciudad o código postal junto con la palabra «biblioteca» para encontrar la más cercana.



