Este 3 de noviembre, los votantes de Estados Unidos elegirán a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y a 35 de los 100 senadores, además de otros cargos estatales y locales.
Los resultados definirán qué partido tendrá la mayoría en cada cámara del Congreso y su capacidad para impulsar o frenar la agenda del gobierno de Trump durante los últimos dos años de su mandato.
Los ciudadanos naturalizados tienen el mismo derecho al voto que los ciudadanos por nacimiento, siempre que cumplan los requisitos de edad, residencia e inscripción aplicables. Las leyes federales protegen su participación frente a la discriminación, las amenazas y la intimidación.
Alrededor de 25 millones de ciudadanos naturalizados tenían edad para votar en 2024, aproximadamente uno de cada diez posibles votantes del país, según un análisis del Pew Research Center.
La cifra refleja el peso electoral de quienes adquirieron la ciudadanía estadounidense después de inmigrar.
Aunque cada estado establece sus reglas electorales, existen protecciones federales contra la discriminación y la intimidación.
Estas protecciones incluyen recibir asistencia cuando los votantes la necesitan por una discapacidad o dificultades para leer o escribir, solicitar una boleta provisional en determinadas circunstancias y votar si están en la fila al momento del cierre.
Quiénes pueden votar
Las personas que adquirieron la ciudadanía estadounidense por naturalización pueden votar si cumplen los requisitos electorales. La ciudadanía no implica una inscripción automática, algunas personas pueden inscribirse durante su ceremonia de naturalización y otras deben hacerlo después, dentro del plazo establecido por su estado.
En general, para votar en elecciones federales se requiere:
- Tener ciudadanía estadounidense.
- Tener al menos 18 años el día de la elección.
- Cumplir los requisitos estatales de residencia.
- Estar inscrito dentro del plazo correspondiente, excepto en Dakota del Norte, donde no se exige inscripción electoral. En algunos estados el plazo vence semanas antes de los comicios, mientras que otros permiten inscribirse el mismo día de la elección.
Las personas con condenas penales pueden enfrentar restricciones adicionales. Las reglas dependen del estado, del delito y del cumplimiento de la sentencia. Sin embargo, una condena no significa necesariamente perder el derecho al voto de forma permanente.
Los residentes permanentes y las personas con TPS, DACA u otro estatus migratorio, es decir, aquellos que no tengan ciudadanía estadounidense no pueden votar en elecciones federales. Sin embargo, algunas localidades permiten que ciertas personas que no son ciudadanas estadounidenses participen en elecciones exclusivamente locales, pero esas excepciones no autorizan a votar por cargos federales
No dominar el inglés no elimina el derecho a votar
La ley federal protege el derecho a votar de las personas habilitadas aunque no dominen el inglés. Quienes necesitan ayuda para leer o completar la boleta pueden recibir asistencia de una persona de su elección, con algunas excepciones.
Esa persona no puede ser su empleador, un representante de este, ni un funcionario o representante de su sindicato.
Además, ciertas jurisdicciones deben proporcionar boletas, instrucciones y asistencia en los idiomas establecidos por la ley. Esto sin embargo, depende de criterios federales, por lo que no todos los centros del país ofrecen materiales en español. El derecho a llevar a alguien que le ayude no depende de que el centro ofrezca esos materiales.
Qué conductas pueden constituir intimidación electoral
La ley federal prohíbe intimidar, amenazar o coaccionar a las personas por votar o intentar votar. Esta prohibición se aplica tanto a particulares como a funcionarios públicos y también protege a quienes ayudan a otras personas a inscribirse o participar en las elecciones.
Según el Departamento de Justicia, algunas conductas que pueden violar la ley, dependiendo de las circunstancias, incluyen:
- Acosar o intimidar a votantes por su raza u origen nacional.
- Vigilar o seguir a personas de manera intimidatoria.
- Difundir sus datos personales para amedrentarlas.
- Cuestionar su elegibilidad para votar de forma discriminatoria o sin una base legítima.
- Difundir deliberadamente información falsa sobre cuándo, dónde o cómo votar para impedir su participación.
La posible presencia de agentes migratorios en los centros de votación también ha generado controversia. El exasesor de Trump Steve Bannon pidió que ICE rodeara los lugares de votación, mientras que funcionarios del gobierno no han descartado la presencia de agentes en determinadas circunstancias.
El Departamento de Seguridad Nacional, sin embargo, afirmó que no planea operaciones dirigidas a los lugares de votación.
Independientemente de estas declaraciones, existen restricciones federales al despliegue de militares y agentes federales armados, incluidos los de ICE, en los centros de votación en ejercicio de sus funciones. La intimidación o la interferencia ilegal con el voto están prohibidas, independientemente de quién las cometa.
Si todavía tiene una boleta por correo
Con la jornada electoral de este 3 de noviembre, quienes aún no han devuelto su boleta deben confirmar los plazos y las opciones de entrega con su oficina electoral estatal o local.
Enviarla antes de la elección no garantiza que llegue a tiempo. Según el estado, la boleta debe recibirse antes de una fecha y hora determinadas o puede llegar después de la elección si tiene un matasellos válido y cumple el plazo de recepción.
Algunos estados permiten entregarla personalmente en una oficina electoral, un buzón oficial u otro lugar autorizado. Es necesario verificar los lugares y horarios disponibles.
Si recibió una boleta por correo, todavía no la ha devuelto y prefiere votar presencialmente, consulte el procedimiento de su estado. Podría tener que entregar la boleta sin usar para cambiarla por una presencial o emitir una boleta provisional.
Qué hacer antes de acudir y si surge un problema
Antes de salir, confirme su inscripción, el centro de votación, los horarios y la identificación requerida con su oficina electoral estatal o local. Los documentos aceptados varían según el estado.
Durante la votación:
- Si su nombre no aparece en la lista pida que revisen su inscripción y el centro asignado.
- Puede solicitar una boleta provisional para dejar registrado su voto mientras las autoridades revisan si cumple los requisitos para votar. Esa boleta se mantiene separada y solo se cuenta si se confirma su elegibilidad.
- Si se equivoca al llenar la boleta puede pedir otra antes de depositarla.
- Si está en la fila al cierre tiene derecho a permanecer y votar.
- Si tiene una discapacidad tiene derecho a un centro accesible y a opciones para votar de forma privada e independiente.
Si presencia intimidación, el National Immigration Law Center (NILC) recomienda mantener la calma, avisar al personal electoral cuando sea seguro y anotar lo ocurrido.
Algunos estados restringen las fotos y grabaciones dentro de los centros. También recomienda evitar compartir reportes sin verificar.
Dónde recibir ayuda o reportar una posible violación
Para resolver dudas o reportar problemas al votar, la coalición no partidista Election Protection (Protección de las Elecciones), una coalición que reúne a más de 300 organizaciones locales, estatales y nacionales, ofrece asistencia en español llamando al 888-VE-Y-VOTA (888-839-8682). También dispone de atención en inglés en el 866-OUR-VOTE (866-687-8683).



