A medida que se acerca el fin de año, muchas trabajadoras del hogar se preguntan si recibirán un bono por su trabajo y cuánto podrían esperar. Para algunas, esa incertidumbre hace difícil contar con ese dinero al planificar sus gastos durante las fiestas.
Una encuesta del 2025 encontró que el 56% de las personas que utilizaban servicios de limpieza en el hogar dijeron que planeaban dar una propina de fin de año a quienes realizaban ese trabajo.
Entre quienes utilizaban servicios de cuidado infantil, el 47% planeaba dar una bonificación.
Para ayudar a iniciar una conversación sobre este tema, la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar (ANTH) y Mano a Mano, una red de empleadores de trabajadoras del hogar, desarrollan cada año una guía sobre bonos y aumentos anuales.
La guía ofrece recomendaciones para empleadores y consejos para que niñeras, limpiadoras de casas y cuidadoras en el hogar puedan hablar sobre un bono, un aumento o el pago de sus horas habituales cuando las familias cancelan o reducen las horas de trabajo durante las celebraciones de fin de año.
Aviso: La Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar es la organización socia de La Alianza Noticias.
¿De cuánto debería ser un bono de fin de año?
La guía recomienda que los empleadores den un bono equivalente a una o dos semanas de pago. Para las trabajadoras de limpieza ocasionales, sugiere un monto equivalente al pago de una o dos limpiezas.
Por ejemplo, si usted recibe $500 por semana por cuidar a un niño o a una persona mayor, un bono equivalente a una semana de pago sería de $500. Si cobra $150 por limpiar una casa, el equivalente a una o dos limpiezas sería de entre $150 y $300.
Si trabaja para varias familias, puede usar lo que cobra a cada una como referencia para hablar del bono.
¿El bono es obligatorio?
Las cantidades propuestas en la guía son recomendaciones, no una regla que obligue a todos los empleadores a dar un bono de ese monto.
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos explica que la ley federal de normas laborales no regula los bonos en efectivo que no están ligados a la producción, sino que por lo general, estos dependen de un acuerdo entre el empleador y la trabajadora.
Si su empleador le prometió un bono, ya sea verbalmente o por escrito, guarde cualquier mensaje o documento que indique la cantidad y cuándo debía recibirlo. Si el bono estaba incluido en su contrato, revise bajo qué condiciones.
Las opciones para reclamar un bono no pagado dependen del lugar donde trabaja y de su situación. En Nueva York, por ejemplo, el Departamento de Trabajo estatal acepta ciertas reclamaciones por bonos ganados que un empleador prometió, pero no pagó.
¿Qué pasa con el aumento de salario?
Un bono es un pago adicional que se recibe una vez. Un aumento, en cambio, modifica la cantidad que usted cobra de manera regular.
En su guía de 2026, la ANTH y Mano a Mano recomiendan a los empleadores aumentar el salario entre un 3.5 al 6% para tener en cuenta el costo de vida, o más si la trabajadora no había recibido aumentos en años anteriores.
Antes de hablar sobre un aumento, puede revisar cuánto tiempo lleva cobrando la misma tarifa y si sus responsabilidades han cambiado. Por ejemplo, si ahora cuida a otro niño, acompaña a una persona que necesita más apoyo o limpia espacios que no estaban incluidos en el acuerdo original, puede mencionarlo durante la conversación.
También puede calcular cuánto quiere proponer que le aumenten. Un aumento del 5% sobre una tarifa de $20 por hora, por ejemplo, equivale a $1 adicional por hora, para una nueva tarifa de $21.
¿Cómo puede hablar con su empleador?
Aunque puede sentirse incómodo hablar de dinero, compartir la guía es una forma de iniciar la conversación. Las organizaciones sugieren enviar el documento por mensaje de texto, correo electrónico o entregarlo en persona.
Puede descargar la guía en español o en inglés.
Antes de conversar, piense si quiere pedir un bono, un aumento o ambas cosas. Después, busque un momento en el que usted y su empleador puedan hablar sin afán.
Si prefiere iniciar la conversación a través de un mensaje, puede adaptar este ejemplo:
“Hola, [nombre] ¡No puedo creer que ya estemos a fin de año! Todos los años, por estas fechas, la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar y Mano a Mano: La Red de Empleadores de Trabajadoras del Hogar publican una guía sobre bonificaciones de fin de año y aumentos salariales anuales para trabajadoras como yo. ¿Has visto la guía de 2026? ¡Espero que le eches un vistazo! Puedes encontrarla aquí: ndwa.us/bonuses
Durante la conversación, puede mencionar el tiempo que lleva trabajando para la familia, sus responsabilidades y cualquier cambio en sus tareas. Si pide un aumento, diga qué cantidad propone y desde cuándo le gustaría recibirla.
Si su empleador le dice que no puede aceptar la propuesta, puede preguntarle si estaría dispuesto a considerar otra cantidad o a conversar de nuevo en una fecha específica. También puede hablar de otras condiciones que sean importantes para usted, como días libres pagados o apoyo para el transporte.
En esta serie sobre negociaciones puede encontrar más consejos sobre cómo negociar mejores condiciones laborales.
¿Y si la familia cancela su trabajo durante las fiestas?
Las vacaciones también pueden traer cambios en el horario. Una familia puede salir de viaje y cancelar una limpieza o decirle a su niñera o cuidadora que no necesitará sus servicios durante algunos días.
La guía recomienda que los empleadores mantengan el pago acordado cuando sus planes de vacaciones cambien el horario habitual de la trabajadora. Para las trabajadoras de limpieza, también sugiere una tarifa mayor cuando las celebraciones generan trabajo adicional.
Para planificar sus ingresos, pregunte con anticipación cuáles son los planes de la familia y converse sobre cómo se manejará su pago si cancelan sus días habituales.
Deje lo acordado por escrito
Si su empleador acepta darle un bono, aumentar su salario o mantener su pago durante una cancelación, envíe un mensaje que resuma lo acordado. Incluya las cantidades y las fechas.
“Gracias por hablar conmigo. Para confirmar lo acordado: a partir del [fecha], mi tarifa será de [cantidad] por hora. También recibiré un bono de [cantidad] el [fecha]”.
Guarde una copia del mensaje para poder consultarlo más adelante. Si todavía no tiene un contrato por escrito, esta también puede ser una oportunidad para proponer uno.
La ANTH y Mano a Mano ofrecen una guía sobre acuerdos laborales justos y un modelo de contratos laborales que pueden servir como punto de partida para hablar sobre su salario, horario y responsabilidades.



