Limpiadoras de casas en Estados Unidos están alertando sobre una modalidad de fraude conocida como “estafa de sobrepago”.
Algunas trabajadoras han señalado que están recibiendo mensajes de supuestos clientes de otras ciudades que buscan contratar servicios de limpieza en propiedades recién compradas y ofrecen pagar solo con cheque.
La estafa ocurre cuando el supuesto cliente envía un cheque por una cantidad mayor al costo acordado de la limpieza y después pide que la trabajadora devuelva la diferencia mediante una transferencia electrónica o algún otro pago rápido.
Aunque el dinero puede aparecer temporalmente en la cuenta bancaria, días después el banco detecta que el cheque era falso o no tenía fondos. Para entonces, la víctima ya devolvió parte del dinero y termina asumiendo la pérdida.
Limpiadoras alertan sobre clientes sospechosos
En el grupo de Facebook Airbnb Cleaners Community, administrado por una empresa de limpieza llamada Panther City Housekeeping, una usuaria preguntó si otras limpiadoras estaban recibiendo solicitudes de clientes de otros estados que solo querían pagar mediante cheque.
“Recibí tres llamadas solicitando limpieza y la única forma de pago era un cheque. Obviamente no acepté. Me pregunto si es una estafa”, escribió.
Varias trabajadoras dijeron haber vivido situaciones similares.
La usuaria Georgett Ramsey, contó que una persona supuestamente se estaba mudando a su ciudad y necesitaba una limpieza antes de llegar. “Mandaron un cheque emitido por el banco y el banco dijo que era fraudulento y sugirió llevarlo a la policía”, escribió.
Stephen Brandon advirtió sobre una de las señales más comunes del fraude: los pagos por montos superiores al acordado. “Si dices que la limpieza cuesta 500 dólares y te mandan 600 o hasta 2,500, no deposites el cheque y bloquea a la persona”, comentó.
En otra publicación compartida entre trabajadoras de limpieza a través Facebook, una usuaria escribió que decidió advertir a otras colegas después de recibir por segunda vez una solicitud sospechosa para una limpieza de mudanza.
“Yo jamás entraría a una propiedad vacía sin antes conocer al dueño o al inquilino, y personalmente no acepto cheques como forma de pago”, señaló.
Esta misma modalidad fue denunciada en 2019 por la Junta de Contratistas de la Construcción de Oregón, que alertó que trabajadores independientes y pequeños negocios estaban recibiendo solicitudes sospechosas de supuestos clientes que afirmaban haber comprado recientemente una vivienda y necesitaban trabajos antes de mudarse.
Según la alerta, en varios casos las propiedades seguían apareciendo en venta en páginas inmobiliarias y agentes confirmaron que las personas que contactaban a los trabajadores no eran los verdaderos compradores.
La entidad recomendó desconfiar de clientes que evitan reuniones presenciales, rechazar cheques por montos superiores a los acordados y nunca transferir dinero de vuelta a desconocidos.
Cómo protegerse de esta estafa, según la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos
La Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés) advierte que este tipo de fraude funciona porque los bancos suelen mostrar el dinero depositado como “disponible” antes de verificar completamente si el cheque es auténtico.
Para evitar caer en este tipo de estafas, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) recomienda:
- Nunca recibir dinero de una persona que envía un cheque y luego pide devolver parte del monto recibido.
- Desconfiar de personas que presionan para actuar rápidamente o devolver dinero de inmediato.
- Recordar que el hecho de que el dinero aparezca disponible en una cuenta bancaria no significa que el cheque sea legítimo.
- Tener en cuenta que un cheque fraudulento puede ser rechazado días después de haber sido depositado.
Qué hacer si ya fue víctima de la estafa
Si una trabajadora del hogar ya depositó un cheque sospechoso o envió dinero de vuelta al supuesto cliente, la Comisión Federal de Comercio recomienda que haga la denuncia aquí.
Al ingresar, haga clic en “Presentar un reporte ahora”, después, las usuarias pueden seleccionar la opción “Otro tema”. A partir de ahí, el sistema abre un formulario en el que la FTC pide describir lo ocurrido “con sus propias palabras” e incluir todos los detalles que la persona recuerde.
En esa sección, el portal también advierte que no se deben incluir datos sensibles como números de Seguro Social, fechas de nacimiento, números de licencia de conducir, cuentas bancarias o historial médico. El espacio permite explicar cómo comenzó el contacto, qué tipo de servicio ofrecía la víctima y de qué manera ocurrió el supuesto fraude.
Luego, el formulario solicita información sobre el dinero involucrado. La página pregunta si la víctima llegó a enviar o pagar dinero, cuánto fue el monto y qué método utilizó, incluyendo opciones relacionadas con transferencias electrónicas y aplicaciones de pago.
También pide indicar la fecha más reciente en que ocurrió la transacción y cómo comenzó el contacto inicial, por ejemplo, si fue mediante una llamada, mensaje de texto, correo electrónico, anuncio o redes sociales.
En la siguiente sección, la FTC pide detalles sobre la persona o supuesta empresa involucrada en el fraude. El formulario permite ingresar nombres, teléfonos, páginas web y cualquier otra información de contacto disponible. La página señala que estos detalles pueden ayudar a las investigaciones de las autoridades.
Antes de finalizar, la FTC solicitará nombre y apellido del denunciante, dirección, teléfono y correo personal.



