La Ley de CARES amplía los beneficios y permite que los estados cambien sus leyes para ofrecer seguro de desempleo por razones vinculadas al COVID-19.
En una encuesta nacional, las trabajadoras del cuidado en el hogar dijeron que necesitan EPP y una mejor información de sus empleadores sobre el coronavirus.
Durante la pandemia, organizaciones creen importante comunicar que siguen habiendo recursos y servicios de ayuda gratuitos para mujeres en situaciones de violencia. Foto: Bas Masseus en Pexels.
La pérdida de empleo, la dificultad para pagar la renta y el acceso limitado a la atención médica son las realidades que más de 16,000 trabajadoras del hogar en todo el país informaron a La Alianza. Foto: Andrea Piacquadio en Pexels
Cada vez hay más personas con dificultades para pagar las compras de primera necesidad. Distintos bancos de alimentos buscan apoyar a sus comunidades ofreciendo comida y alimentos gratuitos.
¿Cómo podemos reducir la ansiedad, la preocupación y los dolores físicos? Numerosos estudios han demostrado que respirar de manera pausada y controlada puede ayudarnos.
En 1966 Lupe Hernandez descubrió que mezclar alcohol en forma de gel puede ser una alternativa eficaz para desinfectarse las manos cuando no haya acceso a jabón y agua.
Aquí tienes algunos consejos sobre cómo protegerte del coronavirus mientras estés trabajando como limpiadora.
Una buena técnica de lavado de manos, evitar el contacto, y evitar tocarse la cara son algunas de las recomendaciones que ofrecen fuentes oficiales de salud. La Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar ofrece recomendaciones adicionales para las trabajadoras del hogar.
Desde el 2015, el estado de California ha implementado un sistema de créditos para ayudar a muchas trabajadoras por cuenta propia, como las trabajadoras del hogar, a través de reintegros de sus impuestos. Algunas organizaciones están trabajando para que esté disponible para todas, independientemente de su estado migratorio.
Una nueva exposición relata la vida y muerte de mujeres afroamericanas que vivieron en Filadelfia a mediados del siglo 19, muchas de ellas trabajadoras del hogar y lavanderas.