Chicago, IL — Wendy Rodríguez emprendió su propio negocio de limpieza desde cero, sin dinero. Es madre soltera y al principio de emprender, no fue nada fácil. Tenía pocos clientes, pocas casas, y poco dinero. Se preocupaba, y se lastimaba a menudo. 

Pero Wendy consiguió cambiar su situación, y en el 2015 oficialmente registró su propio negocio de limpieza, Wendy’s Cleaning Services. Desde entonces, ha conseguido crecer tanto que su negocio reporta ganancias cada año, trabaja menos de medio tiempo a la semana y cobra más de lo que necesita para ella y sus hijas. Organiza su tiempo como quiere, y decide cuándo y cómo trabajar, y con quién. 

La Alianza habló con Wendy para entender el secreto de su éxito, y empezó explicando por qué decidió emprender, cómo fue la experiencia para ella y cómo encontró a sus primeros clientes. 

¿Por qué decidiste crear tu propio negocio? 

Antes de trabajar en limpieza, Wendy trabajaba para una empresa alimentaria en el Departamento de Calidad y Control. Aunque le gustaba la parte administrativa de su trabajo, el horario y el sueldo eran difíciles para ella. 

“Era muy difícil para mí,” dijo. “Tenía que estar a las 4 de la mañana antes de todo el personal y luego salir después de todo el personal. Me gustaba mucho mi trabajo porque era administrativo, pero la compañía era muy difícil que te pagara un sueldo justo.” 

Ante un horario cansado y un sueldo injusto, decidió buscarse otra alternativa, una que le pagara mejor y le permitiera tener mejores horarios. Allí es cuando comenzó a probar con una amiga suya a limpiar casas.

Pero tampoco fue una etapa fácil, contó Wendy. Estuvo 2 años compaginando su trabajo en la empresa alimentaria con aprendiendo cómo era el trabajo de limpieza, cuáles eran los detalles a aprender en una limpieza regular o profunda, qué cosas tenía que incluir y qué no. 

Comenzó a darse cuenta de que un trabajo en limpieza le iba ofrecer lo que el otro no le ofrecía, y tomó la decisión de independizarse. 

¿Qué hiciste cuando decidiste independizarte?

“Hice unas tarjetas de visita. Inventé un nombre, diseñé unas tarjetas y comencé a repartirlas,” dijo. 

Pero cuando ya empezó a trabajar para sí misma, solamente tenía una casa. “No tenía ni idea de como comenzar,” explica, “lo que sí sabía era el trabajo ya. Tenía una idea de un 50% de como funcionaba, y creí que no sería tan difícil. No busqué información, no me informé, no me capacité,” me dijo riéndose. 

¿Cómo encontraste a tu primer cliente? 

“Mi primera clienta fue la dueña del daycare donde llevaba a mis hijas,” contestó. “Me pagaba muy poco, pero no sabía entonces de los precios. Después, la dueña me recomendó a su novio, y así me mantuve al principio. Con estas dos casas y ahorros para un mes solamente.” 

Me repitió varias veces lo difícil que fue al principio. Pero luego algo cambió. 

Wendy pronto descubrió una estrategia que desde entonces le ha funcionado muy bien: las recomendaciones a través de personas contratistas.  

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¡Sigue a La Alianza para conocer la segunda parte de la historia de Wendy! En esta segunda parte, aprenderemos sobre cómo hizo crecer su negocio, cómo consiguió más clientes, cómo hizo sus promociones y estimados.